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Iluminación

Tiene el cabello azul y dice que sabe sonreír, pero si vieran su sonrisa, es como cuando la tarde sincroniza mil colores y una brisa brillante para bailar mientras el sol desaparece en el horizonte. Me ha pedido que la acompañe, pues la soledad empieza a inquietarle, yo no se qué decir ni a dónde mirar. Vamos caminando por los senderos, ella me habla de formas y colores, dice estar excitada por una visión violeta que tuvo en la noche. - No me importa dormir, las danzas nocturnas de fulgores enardecidos son mejores que el sueño .

- No sabe lo triste que soy, escucharla hablar y sonreir pensando en formas y colores me hace sentir aún más melancólica. Podés tocar el cielo en sus ojos y aún así, no se qué decir. Me avergüenza mi seriedad, me siento torpe, aunque se que podría hablarle de mis poemas favoritos o de mis pensamientos sobre las relaciones sociales, siento que no sería nada interesante para esta criatura que vive en el espacio sideral.

Está frente a mi con una expresión extraña, como de olvido. Cae una lágrima entre sus labios y dice que el amor le ha enseñado el dolor. - Ahora busco el dolor, porque no quiero que me tome por sorpresa. - Parece ilógico que alguien como ella, llena de luz, puede pensar que el dolor es su fin. Pero comprendo su necesidad de protegerse, además el dolor es algo tan natural como la satisfacción. Entonces le tomo la mano y saco mi mejor sonrisa, le digo que la tristeza ha sido mi refugio en un largo tiempo, que dejé de creer en la felicidad y me adentré en mí, en lo que soy, en lo que quiero ser...

Ella es suave, tiene un olor tan fresco y envolvente como los jazmines en la mañana, y sigue llorando de la manera más tierna que he visto jamás. - Tu eres mágica, tienes una gran capacidad creadora, las luces, los sueños, los colores y todo lo que sientes hacen que tu Yo interior sea más grande y profundo que tu exterior (como el desierto) .

...Si pudiera con un beso acallar el llanto y mostrarte el mundo...

Comenzó a caminar hacia el lago, una nube blanca la rodeo mientras despedía un olor extraño. Siguió rodeando el lago y fue desapareciendo poco a poco. Antes de desvanecerse entre la niebla volteó con esa mirada extraña y me sonrió. Dentro de mi cabeza la escuché y vi su sonrisa entre mis entrañas, iluminando cada rincón.


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