Ir al contenido principal

Entradas

RIMA IV

Becqer fue uno de los poetas que cambió mi vida. Pero bueno no voy a hablarles de mi relación con la poesía, hoy quiero compartir un poema de este señor que cada vez que lo leo me sorprende más. No me explico cómo hace para decir tantas cosas, tan profundas, reales y sublimes en un solo poema muy bien estructurado. Es un poema crítico y al mismo tiempo romántico, es, a mi parecer, muy emotivo y reconfortante. Y depronto logre acercarlos un poco a ese género tan anticuado y poco leído, que a mi me llena de buenos momentos. No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía. Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas, mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista, mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías, mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía! Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida, y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo r...

Dragoniante

Se me hacía difícil saber si era mi reflejo en el espejo o el de un dragón, si, tenía unas pequeñas alas en mi costado, una enorme y anaranjada barriga, garras y hasta orejas puntiagudas. Pero podía ver mis manos, mis pies, tocar mi vientre y mis cabellos, y sin embargo, la imagen del enorme dragón continuaba golpeando el espejo y retumbando en mis pupilas como algo más que una imagen. Pero era mi espejo y era yo mismo frente a él que seguía ahí helado e inmóvil, esperando a que mi delirio pasara. No sólo no pasó, el dragón comenzó a salirse del espejo y a entrar en mi habitación, volaba y abría sus fauces echando fuego, yo corrí a refugiarme tras la silla blanca que hay al lado de mi cama, y entonces, el me ve y sopla quemándome las pestañas… Ahora soy un niño dentro de un dragón, es difícil vivir aquí, todo está mojado y no huele bien, pero me estoy acostumbrando, esto es como un pequeño infierno, a veces juego con unas criaturas verdes que viven acá, les gusta beber el agua ...
De eso se trata vivir, de ir y volver, de reír, decepcionarse y ser campeones. No recibimos mucho, pero si más de lo que damos, somos hijos del viento que se mece sin razones, estamos bañados en leche lunar tan fría y tan maternal. A veces quisiera conectarme al mundo y sólo logro hacerlo cuando me acerco a personas que pueden vibrar como yo con cada cosa que pasa, ahí me doy cuenta que no estoy sola, que en el mundo también hay otros que se sienten forasteros. Pero así es, unos de papel, otros de cartón, todos tan pequeños y tan moldeables. Hoy quiero volver para decir que hago lo que me gusta hacer, que siento que estoy donde debo y que no importa si me decepciono cada vez más del mundo y del hombre, a veces conocer la realidad humana tiene sus desventajas, tal vez un día me encuentre con la respuesta a todo esto, tal vez un día yo misma llegue a explicarme a mi y a mi papel en el mundo.

Azul

Estaba triste, con la cara larga, con las cejas abajo. Estaba sola, arriesgando su compañía, sintiendo la impotencia. Se ha sentado nuevamente a llorar en esta tarde soleada bajo unas nubes esponjosas que le sirven de pañuelo a sus tan anheladas lágrimas. No le gusta tener razones para llorar, pero le gusta desahogarse, pues pocas veces lo hace. Ella sueña en un azul tan marino que a veces la marea soñar, sueña sin pensar, no le gusta pensar, se queda en el color de sus sueños y en lo lejos que pueden llegar. Ahora se asoma a la ventana, mira el horizonte y siente dolor en el pecho, se inclina para sostenerse y se aprieta fuerte el puño cerca del corazón, ese corazón que ahora siente lo que cuesta asumir las cosas que le pasan, las cosas que no piensa, lo idiota que es. Le gusta ser sentimental, le gusta enamorarse del más mínimo detalle y es conciente de los dolores venideros. Ahora se acuesta en el piso frío que calma su ansiedad, no quedan lágrimas, han sido pocas las derramadas. S...

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo fragil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgandose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de a atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la ...

¿Quién se ha llevado mis lágrimas?

Hace un buen rato no lloro, no me salen lágrimas de dolor o desespero, no he sentido esa angustia que siempre me invade el cuerpo, esa impotencia que suele recordarme lo idiotamente frágil que soy. En este instante no me acuerdo de la última vez que lloré con todas mis fuerzas, ahora me olvido fácil de las cosas, tal vez sea un mecanismo de defensa o en realidad me dejo envolver la cabeza, quizá ahora soy más fuerte y supero fácil las cosas, podría ser que lloro por cosas diferentes a mi impotencia ante el mundo. No puedo decir que todo anda bien, que todo es felicidad y que esa es la razón de que hace un rato no lagrimeo. Podría ser que he superado situaciones y cosas que me hacían llorar fácilmente, como quien tiene un callo en la mano y no vuelve a sufrir por ampollas molestas. Pero a mi no me molesta llorar y tocar la herida, eso me hacía sentir más liviana, pues cuando lloraba mucho sacaba todo eso que me atormentaba. Podría ser que he crecido un poco con esto de ser tan sentiment...
Volver a tu país después de varias experiencias acumuladas, con el asombro en la frente y el olor de una cultura desconocida en la piel. Siento que se expanden mis horizontes, creo que de una manera física se me ha abierto la mente... Tengo ganas ahora de vagar entre ciudades ajenas a mi existencia, rodar entre sabores y colores que no me identifiquen y que siempre me causen asombro, me ha gustado la sensación de forastero que tuve en otro país, bajo otras leyes, con otros otros orígenes... Chile te llevo en la piel...!