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Caminando

El caminante tiene afán, tiene recuerdos y anhelos que hacen de su caminar una simple circunstancia. El caminante lo es por su constante camino, ve las luces, cruza y sigue hacia donde va. El caminante acomoda su destino en su andar, con lo que percibe, con lo que acaricia, sigue lento, pero sigue. Sabe para donde va, o lo siente, o lo sueña, o sólo lo sabe, pero camina, siempre camina rápido en el tiempo de su pensar, despacio en el tiempo de su soñar. Va con el tiempo, a la par, a veces se pasa, a veces se atrasa, el tiempo lo alacanza pero no lo determina. El humo no lo ahoga, el viento no lo retrasa, la lluvia lo acarica y el sol lo baña. Cada rostro que ve se vuelve uno más etre los que busca, sempre está buscando y esperando una respuesta, pero camina, gasta sus suela, corre el pavimento, siente la hierba. Ahora va pensando en su destino, en su caminar del siguiente día, en su descanso eterno; ahora hace una pausa, su caminar se torna lento y su mirada triste. El caminante saca ...
Hoy quiero llorar y gritar... Hoy quiero sentarme a la orilla y tal vez pensar en tirarme... Así es la vida, así va de rápido... Hoy quiero respirar, quiero dejar de ahogarme en sentimientos. No espero que me salves, hoy no hay salvación. Voy a dormir al ritmo de viento, voy a soñar al calor del sol, voy a caer despierto, voy a darme vuelta. Voy a soñar y a cantar mis sueños, porque este dolor, como todos los pequeños dolores de mi alma, no quiere partir.

Tango

Si la vida es un tango, entonces mi bandoneón está muy chueco -Así hablaba Zaratustra con su amigo “el gato” Suárez. -No es eso maestro, lo que pasa es que su melodía anda un poco menor por estos días. -Estos dos compañeros de batalla se pasaban los días hablando sobre lo que era la vida, buscando como darle sentido, de una manera figurativa, a su existir. –Ahora es tarde para el hombre. – Decía el señor Suárez. – Las cosas no son como antes, todos van de aquí para allá y no se paran ni un solo segundo ante el delirio de la tempestad, el canto del sol y el manso sonido de las nubes, todos ahora sólo comentan sobre el olvido que seremos, pues sí, seremos olvidados, pero tenemos que ser conscientes de la brevedad de nuestra existencia y no andar con opio entre las nubes, dañándonos la cabeza. Este mundo nos necesita Zaratustra, tenemos que recordar que este es el túnel al camino que nos espera, esta canción que apenas comienza cuando somos conscientes de ello, empieza a picarse cuando me...

Un llamado desesperado

Todo tiene una raíz, por eso tenemos que buscar el fondo del asunto en el asunto mismo, porque somos diferentes, nuestra cultura, el lugar donde vivimos y las personas que nos rodean inciden en nosotros con sus propias concepciones éticas y morales, así hayan cánones establecidos. Nadie va a quitarle de la cabeza las ganas de sangre a alguien que vive, vivió y estará sumergido en ella. Por eso hoy tengo la duda, ando inquieta en ahondar sobre la historia violenta de mi ciudad y de mi país en general, porque estoy segura que la solución (maravillosa y milagrosa) está dentro del pasado y el presente de esta situación. Porque hay dolores que sólo se curarán con la muerte, hay resentimiento y remordimiento, este país esta lleno de corrupción y de marginación, y el hombre es gigante, al hombre no se le hiere ni se le aparta. Cuando se intenta tapar la realidad, esta se pudre internamente y luego estalla hediendo a toda la ciudad, sin piedad, con lágrimas, tomando la vida, tomando la integri...

Centrando

Caminando por San Juan con el ruido de los carros, los buses, las personas; todos de aquí para allá, donde se imponen unas escaleras larguísimas que me dejan sin aliento al subir, llego y descargo todo lo que tengo en ese mueble que esta en toda la oriental como a tres o cuatro cuadras de donde terminan las escaleras, me siento y respiro. Diagonal al lugar donde me encuentro está mi mamá, ahí parada con su sonrisa sirviendo un jugo por toda la esquina donde se unen la oriental y la playa, me lo entrega, conversamos... Después llega Manuela, mi hermana, en un Coonatra tras un largo día, ella está en la esquina opuesta y dice que necesita comer; y no es necesario que lo diga, mi mamá ya está atenta a tener todo bien puesto en el separador de la playa para que comamos. Es así en esa esquina donde se encuentran los principales elementos para la reunión familiar, con el televisor al frente de donde venden hamburguesas o cualquier manjar que desee. Sí, ahí donde mi mamá con su modernismo atr...

Lloviendo

Está lloviendo, porque nunca llueve sin razón. Hay quién espera la lluvia para calmar las ansias de una brisa helada; otro, para sentir sus pies mojados, sus pies sucios y quebrados; hay alguien que necesita un sonido que apacigüe la llama que arde dentro de sí, con ganas de llorar, de lloverse, de tronarse las entrañas para sacar todo lo que ha quedado condensado. Lo que ha estado siempre detrás de una sonrisa, un silencio, una mirada... tras una huella dura y brusca que mancha su futuro. No lo hace sólo porque le importe saber qué vendrá, sino porque lo acompañará. Yo le he dicho que puede llover cuando él quiera, que se llueva, que se moje, que se arranque con una ventisca todo lo que más pueda. ¿y para qué va a poseer recuerdos? si le duelen y me duelen a mi, si se siente sólo en esta carrera contra sí mismo, si no debe ser el que siempre ha sido porque no es lo que quiere, es más, no sabe si lo quiere. Pero se demora para decidir, él va corriendo y pasa por mi lado y yo le dig...